viernes, 27 de noviembre de 2009

SEMANA DEL 23 AL 27 DE NOVIEMBRE

Siempre me ha llamado la atención el constatar que en estos últimos días del año lectivo se observan comportamientos muy significativos en los estudiantes y se ven perfectamente perfilados entre los alumnos unos grupos muy especiales:
1. El grupo de los "frescos": Son obstinados en el "relajo", porque ya condenaron su año académico y son concientes de que no hicieron nada en todo el año y no piensan cambiar de actitud. Otros son relajados porque ya cumplieron con todas sus actividades académicas y simplemente, están tranquilos.
2. El grupo de los "preocupados": Son aquellos "intensos", que aún despúes de saber que fueron aprobados siguen preguntando qué más les falta para asegurar la materia. También está el grupo de los que se empiezan a preocupar luego de finalizado el año, cuando el profesor está en vacaciones y lo buscan por cielo y tierra para que les reciba los trabajos, amenazan con el suicidio, le mandan correos electrónicos, lo ubican en Facebook, quieren presentar el refuerzo en plenas fiestas navideñas...
3. El grupo de los "llorones": En este grupo existen varias categorías. Están los que lloran de alegría por los triunfos obtenidos. Están los que lloran porque ganaron de "chiripa": seguramente el profesor se equivocó y los aprobó o iban tan mal que un milagro de última hora los arrastró y no se la creen. Y están los "llorones" que no hicieron nada en todo el año y utilizan su llanto como mecanismo de defensa y de chantaje para que alguien se apiade de ellos y les arregle una nota. Están los que lloran de rabia, al ver sus "míseras" notas; saben que se obró con justicia, pero no lo aceptan y perdieron por que lo que sembraron fue "nada y vacío", los que sembraron tormentas con su indisciplina y desidia, por estas épocas cocechan tempestades.
4. El grupo de los "motivados": Hay varias clases de "motivados", los que estudiaron porque sí, porque les "dió la gana", no saben porque, ni para qué, pero estudiaron. Los que se sienten motivados por competencia con las notas. Los que se sienten motivados a seguir profundizando en alguna materia de su interés. Los que estudiaron porque se sintieron motivados a evadir la responsabilidad de un trabajo. Los que estudiaron porque los motivó la cantaleta de sus padres. Los que estudiaron porque es más "bacano" estar en un colegio que encerrados todo el día en su casa viendo a su mamá trapear y cocinar. Los que estudiaron porque los motiva el deseo de superación y crecimiento personal de cara a los retos del nuevo milenio. Los que se sinten motivados simplemente por obtener un cartón, que en un país como el nuestro los acredita como vagos con diploma, algo así como: "Dime cuantos bachilleres hay en Colombia y te diré cuantos desempleados tiene la nación".
Acaba el colegio y se acaba el recreo. Detrás de todo este panorama tan interesante y hasta caricaturescamente lleno de emociones que giran en torno a las notas y a múltiples factores, surge este interrogante: ¿Qué tan preparados están saliendo nuestros estudiantes de esa estructura artificial que se llama institución educativa, para enfrentarse a la realidad de un mundo, en donde más que frescura, lloriqueos, preocupaciones o motivaciones, lo que se exige y se busca son hombres competentes, emprendedores y productivos?

viernes, 20 de noviembre de 2009

SEMANA DEL 17 AL 20 DE NOVIEMBRE

En estas últimas semanas en las que los estudiantes pretenden recuperar en 15 minutos el tiempo perdido en todo un año lectivo, sobresalen entre muchos otros, los siguientes interrogantes:
  • ¿Qué aprendieron mis alumnos?
  • ¿Qué les transmití?
  • ¿Qué ejemplo de vida les ofrecí?
  • Gracias a mi acompañamieto, ¿mejoraron o empeoraron?
  • ¿Cuanto crecieron humana, intelectual, afectiva, cultural y socialmente?
  • ¿Les dí elementos para sobresalir y sobrevivir en la universidad de la vida?
  • ¿Cuál es mi nota final como docente?
"Los que enseñan a otros el camino del bien, brillarán como estrellas por
toda la Eternidad".

Oscar David Lopera Pérez.

viernes, 13 de noviembre de 2009

SEMANA DEL 9 AL 13 DE NOVIEMBRE

Por esta época es muy normal observar en los colegios del país que trabajan por calendario "A", un ambiente de convulsión interesante: corren los profesores, para tener todo al orden del día; vuelan los estudiantes procurando hacer en quince minutos lo que no hicieron en cuarenta semanas hábiles de actividades académicas y las directivas instutucionales enloquecen a todo el mundo con la intención de terminar de la mejor manera posible el año lectivo.
Esto es lo normal, anormal, sería que estos hechos no ocurriesen. Y este año se suma un nuevo reto, a saber, el lanzamiento y puesta en escena del sistema evaluativo institucional respondiendo a los lineamientos legales del nuevo decreto sobre evaluación 1290 para el año 2010.
La excesiva autonomía que han otorgado a las instituciones educativas, se convierte en ocasiones en un regalo de mil millones de dólares que no sabemos en qué gastar. Es un regalo que se ha deseado con vehemencia, pero a la hora de la verdad, cuando nos lo entregan, ya no sabemos qué hacer con él.
Sin embargo, el Cibercolegio UCN, en cabeza de coordinador académico con el apoyo del Consejo Académico en pleno, ha venido dando pasos gigantescos en la consolidación de un sistema evaluativo institucional que ha contado con la participación, el beneplácito y el apoyo de todos los estamentos de la comunidad educativa. ¡Nos dieron autonomía y la estamos utilizando!
Pude observar en la reunión del Consejo Académico, celebrada el pasado 11 de noviembre del año que deviene, que hay una convicción colectiva profunda que aboga por un proceso evaluativo permanente que apunte en última instancia, no sólo a la obtención de resultados medibles a través de conceptos cuantitativos y cualitativos, sino que trasciende al desarrollo de competencias y habilidades en el estudiante que lo proyecten de modo eficiente a una sociedad exigente en el medio laboral, social, cultural, intelectual, religioso, humano y económico.
En otras palabras, estamos trabjando, por un sistema evaluativo articulado en las diferentes esferas educativas que ofrece nuestra institución, que propenda por la promoción de un ser integral.
Oscar David Lopera Pérez.

viernes, 6 de noviembre de 2009

SEMANA DEL 3 AL 6 DE NOVIEMBRE

Dando continuidad a la reflexión que hacía en la semana anterior sobre los tres estudiantes con movilidad reducida del Carmen de Viboral, me permito como miembro de la comunidad educativa de la Fundación Universitaria Católica del Norte, hacerme y hacer una crítica constructiva, lanzando los siguientes interrogantes:
¿Hasta que punto estamos gestionando un adecuado acompañamiento a nuestros estudiantes virtuales? La universidad lidera numerosos proyectos de corte social y humanista muy interesantes, en las metas que persigue, pero, ¿no serán aún muy idealistas, y al pretender incursionar en muchos ambientes y espacios, no se estarán quedando cortos en su oferta educativa? ¿Son pertinentes los procesos de selección de nuestros estudiantes?
No pretendo cuestionar la idoneidad y el profesionalismo de quienes llevan a cuestas estos proyectos y estos procesos, ya que ha habido experiencias muy exitosas en este campo. Sólo deseo expresar como una experiencia pedagógica un tanto traumática la realidad de tres jóvenes estudiantes con altas motivaciones y deseos de superación, que se encuentran felices porque recibieron una beca de estudio para sacar adelante su bachillerato, pero ni las condiciones logísticas ni sus cualidades físicas y mentales, se ofrecen como las más pertinentes para afrontar este tipo de estudio con calidad.
Oscar David Lopera Pérez.